Uruguay busca presentar su marca y abrir mercados en la Seafood de Bruselas

El país suramericano espera que el evento en Bruselas sirva para promocionar la oferta exportable de pescado y atraiga inversionistas.

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Uruguay, que este año cuenta por primera vez con un pabellón propio en la Seafood de Bruselas, persigue dar a conocer su marca nacional y abrir nuevos mercados para sus productos pesqueros, explicó a Efe el embajador uruguayo en Bélgica, Carlos Pérez del Castillo.

El embajador uruguayo dijo que lo que se pretende en el evento es vender la “oferta exportable” del sector, pero también las cualidades de Uruguay como país “muy propicio a atraer inversiones” y que aspira a “fortalecer el potencial” que tiene.

Entre los principales productos pesqueros que ofrece el país, el embajador se refirió a la corvina, la pescadilla, la merluza y el calamar, mientras que en acuicultura mencionó al esturión y el caviar.

“Hay una coordinación estrecha entre todos los empresarios uruguayos. El potencial es grande en materia pescay estamos empezando por primera vez con la acuicultura”, añadió.

Explicó que las empresas uruguayas del sector venden en más de 70 mercados, que existe “muy buena diversificación” y que sus principales clientes están en África, China y en Europa, donde pese a la caída de las exportaciones, todavía hay presencia en Italia, España y Rusia.

El diplomático añadió que, de cara al futuro, “interesa sobre todo lograr un mayor procesamiento de los productos”, ámbito en el que se están produciendo innovaciones y confió en que el contacto con las más de 1.600 empresas presentes en la Seafood permita dar a conocer la oferta exportadora y avanzar hacia la comercialización de productos de “mayor valor agregado”.

La presencia en esta feria, considerada la muestra mundial más prestigiosa para el sector, responde a un esfuerzo del Gobierno uruguayo y de las empresas del país para apoyar al sector pesquero nacional, que “está pasando un momento difícil”, dijo por su parte Santiago Caros, de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) de Uruguay.

Esas dificultades se deben a “la caída de algunos mercados” y a la pérdida de determinadas preferencias arancelarias en el mercado europeo, que han llevado a apostar por “una estrategia de mercadeo un poco más agresiva”, añadió Caros.

Por su parte Enrique Figueroa, representante de la industria uruguaya, opinó que la presencia en la feria con pabellón propio es importante para “mostrar una marca país” y para “vender los productos de Uruguay mostrando que hay homogeneidad en las empresas” en cuanto a calidad y cumplimiento de los estándares más exigentes.

El representante de la industria se refirió a la pérdida de las preferencias arancelarias de las que los productos pesqueros uruguayos disfrutaban para entrar en la Unión Europea (UE).

“Hoy en día la línea de pescado fresco es un poco difícil de colocar en la UE por los valores de flete aéreo”, lo que encarece el producto, lamentó.

Por otra parte, explicó que tradicionalmente Uruguay ha exportado mucho al sudeste asiático, China y en las últimas dos décadas a África, y en particular a Nigeria, Angola y Camerún, mientras que en Suramérica se ha centrado en Brasil.

Eduardo Estellano, representante de Novabarca, subrayó que la presencia en la Seafood de Bruselas es importante por ser “la feria más internacional”, y opinó que para el sector pesquero del país es “un año muy difícil” y que “es en los años difíciles en los que hay que apostar más en promoción”.

Asimismo, indicó que el mercado pesquero uruguayo es pequeño y que “hay muchas especies subexplotadas”, lo que consideró que ofrece posibilidades a flotas de países terceros, sobre todo para la pesca del pez espada, el atún o la merluza negra, aunque recordó que para pescar en aguas uruguayas “no se permite el doble enbanderamiento”.

Por su parte, Facundo Márquez, de Caviar San Gregorio de Polanco, subrayó que el caviar uruguayo, que figura entre los diez más exportados a nivel mundial, ofrece como ventaja que se produce en invierno del hemisferio sur, que es el verano del hemisferio norte, lo que convierte al producto en el único que se produce en ese momento.